
El éxito indudable de Magaly se fundamenta en el poco abanico de alternativas de sus rivales de televisión y claro, a nosotros…
- ¿Quién yo?
- Si, si, si. Tu también “Monseñor”
No me gustaría para nada entrar en temas de moral o buenas prácticas de manufactura y todos esos gritos al cielo que muchos decimos de la boca para fuera. Porque si algo tengo claro en todo este jueguito mediático de la “bocona”, es que sus detractores no tienen suficientes argumentos para rajar de su estilo. Cuantas veces se habla de la televisión basura, de la cochina detrás de cámara, de todo por el rating y claro, de la relación masividad-ganancia. Pero todas estas ideas idealistas mueren en los hechos.
Veamos, si tanto nos molesta la bruja esa, porque no agarramos el control y simplemente hacemos buen uso de su función y cambiamos. Porque no vemos el súper-cultural Canal 7, lleno de buenas intenciones, con reportajes a nuestra tierra y todos esos guardados visuales que tienen la misma narrativa de hace 30 años. Entonces, si tanto nos molesta, el Canal 7 debería romperla en sintonía, su rating debería ser el reflejo de una sociedad hambrienta de “buena televisión”, pero no. Tanto se achaca a la televisión, cuando valgan verdades todos somos parte de ella. No es tan sencillo como decir que la televisión es basura, la pregunta debería ser que tan basura somos como sociedad. Ojo no quiero dañar susceptibilidades y mucho menos herir los sentimientos de los que se creen eruditos, pero esto va para ellos.
Las nueve de la noche es una hora clave porque está justo detrás de los noticieros, por ende el televidente busca mero entretenimiento. Esa división de tiempos tiene vigencia desde épocas en blanco y negro, los noticieros son siempre a las 10. Entonces que mejor manera de relajarse que sentarse frente la Tevé y ver algo “blandito” antes. Es lógico.
Magaly aprovecha este espacio mostrando un periodismo que existe en todas las partes del mundo. El show business farandulero se inventó con la prensa amarilla en Estados Unidos y Magaly es su primera sucursal peruana. Eso sí, que no traten de hacer comparaciones con países del primer mundo, que no digan que la basura de Magaly sólo ve en el Perú, porque Magaly es un bebe comparado con la prensa foránea. En Inglaterra se le atribuyó a los "desalmados" paparazis la muerte de la princesa diana, el night time de Estados Unidos es por lo general llenado por programas faranduleros, llenos de escándalos y lágrimas; y acacito nomás, en Argentina hay decenas de programas opinión donde se busca el rating de la mano de los artistas, el último que recuerdo es la sacada de cacho a Diego Simeone (ex selecciona argentino) por la buenísima de su esposa.
Ahora bien, yo no celebro la existencia de ese tipo de televisión, sólo digo que es lógico que tenga éxito porque internaliza la necesidad de las personas en todo el mundo de saber y alucinar con las desgracias y lágrimas de otros, de vivir el chongo ajeno. La Tevé tiene algo de reflejo, algo de aspiración y algo de ilusión. ¿Entonces qué? ¿Qué hacemos diosito? La cosa no es tan sencilla, acaso una casa en algún pueblo joven donde sólo sintonizan 3 canales tiene opción de cambio, es decir: sacar un libro y leer, entrar a internet y comparar noticias o enterarse de la acvtualidad nacional . No ps, no es tan fácil.
Valgan verdades la señora tiene un programa consolidado que a estas alturas tiene un cimiento muy fuerte que sólo otra patinada cómo la de Paolo Guerrero puede destruir. Si hay abuso, de eso se ocupa la justicia, para eso se demanda y se gana. Por todo lo demás, lo más criticable es el hecho de que le demos tanta importancia o que tratemos de medir nuestra inteligencia en base a ver algo o no. Todos de alguna forma hemos colaborado con ella !Y que!
Las cosas pueden ser mejores, claro que sí, pero por ahora sólo nos queda enseñar en la casa y no pasar la responsabilidad a otros.